Más de ser sabroso, el cordero es símbolo de la salvación y la inocencia por millones de creyentes cristianos. Eso esta debido al hecho de que el cordero es el animal, que los judíos en el antiguo testamento tienen que sacrificar para compensar para sus pecados. Además, en el nuevo testamento, el cordero sigue como sacrificio simbólico, pero esta vez, es el sacrificio de Jesucristo que se considera “el cordero.” La idea de Jesucristo como “cordero sacrificial” persiste hasta hoy en día; se la puede encontrar en cosas como la poesía, panfletos misioneros, y servicios de iglesia. Pero quizás uno de los poemas que captura la imagen del cordero mas en nuestras imaginaciones es de una época previa. “The Lamb” (el cordero) por William Blake estaba escrito en 1798, y captura la idea del “cordero” en la cultura del oeste.
Little Lamb, who made thee?
Dost thou know who made thee?
Gave thee life, and bid thee feed,
By the stream and o’er the mead;
Gave thee clothing of delight,
Softest clothing, woolly, bright;
Gave thee such a tender voice,
Making all the vales rejoice?
Dost thou know who made thee?
Little lamb, I’ll tell thee,
Little Lamb, I’ll tell thee.
He is called by thy name,
For He calls Himself a Lamb
He is meek, and He is mild;
He became a little child.
I a child, and thou a lamb,
We are called by His name.
Little Lamb, God bless thee!
Little Lamb, God bless thee!
Thursday, January 29, 2009
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

No comments:
Post a Comment